Inquietudes destructivas: Enigmas



Qué hago aquí? Por qué? Qué me pasa? Por qué? Hasta cuando? Por qué? Es normal? Es justo? Por qué? Qué hago aquí? Quien soy? Por qué? Por quién? Hasta cuando? Por qué? Por qué? Cómo es posible? Es normal? Por qué? Por quién? Qué debo hacer? Qué puedo hacer? Qué me pasa? Qué les pasa? Qué nos pasa? Por qué? Qué hago aquí? Hacia donde voy? Por qué? Por cuanto? Por qué?
El peor enemigo que uno puede tener es la enemistad de si mismo. Ello actua mediante la virtud lesiva de poseer la capacidad e interés de formularse aquellas preguntas que consiguen consumir la razón de un ser humano hasta llevarlo a los abismos de soledad y locura en que agoniza lentamente. Cada enigma aquí reflejado constituye un infierno del cual no hay respuesta. Y una vez en él, me sigo preguntando...Por qué?
Me voy a volver loco de tanto pensar y no obtener respuesta. Y estoy demasiado frustrado para no buscarsela. Me voy a volver loco de tanto pensar y no obtener respuesta. Y estoy demasiado frustrado para no buscarsela. Me voy a volver loco de tanto pensar y no obtener respuesta. Y estoy demasiado frustrado para no buscarsela. Y even no hay final heureux ni el meu fairy tale.
No os preocupeis, como dijo Cervantes: "y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mesmo Aristóteles, si resucitara para sólo ello".

Mi nuevo amanecer


Hay un momento en la vida de todo ser humano en que debe guardar silencio y escucharse a si mismo. Debatir con su ser todos los aspectos de su vida y replantearse ciertas decisiones y actos.

Yo no soy una excepción. Así pues durante este mes en que he dejado el blog de lado he estado divagando sobre mis decisiones y anteriores actos llegando a la conclusión de que mi vida necesita un reset, y por lo tanto el blog también.

En este blog deposite hace un año innumerables esperanzas. Escribí en él todas mis inquietudes y deseos. Creció conmigo y yo con él. Gracias a este blog conocí a gente maravillosa. Y por él mi vida es más feliz.

Cuando tenia 14 años, y empecé a escribir aquí, me hice una promesa. Me prometí a mi mismo que algún día escribiría en él que había encontrado el amor y que era feliz...y no desistiré jamás hasta que lo consiga.

Os debo gran parte de la felicidad de mi vida, y nunca os dejaré de lado. Me fui para volver a empezar, y hoy escribo el prologo de mi nueva vida. Quieres entrar?

Namaste